Hoy en día tenemos mucha información referente a cuestiones bíblicas y doctrinales y ha sido beneficioso para muchos grupos profesantes de la fe Cristiana, los cuales han podido trazar una línea recta y divisoria al mismo tiempo, haciendo y marcando espacios claros y definidos; como una forma de expresar y levantar claramente pendón y estandarte de su fe.
Nosotros no excluidos de esto; hemos querido expresar también públicamente la doctrina de Dios, basada en las Santas Escrituras, y que sustenta la vida de este siervo, su familia y también de su Ministerio.
Hemos podido; y esta vocería es a nivel personal, familiar como también corporativo; subir a un lugar alto en donde nos hemos encontrado sentados alrededor de nuestro Pastor y Maestro, como sus discípulos. Es que El a ellos los sube al monte, escuchando y entendiendo desde nuestros lugares más secretos, en donde habita la vida de Dios en cada individuo, para recibir ya no sus hechos consumados (los viejos rudimentos), sino lo que El nos estableció para llevar una vida en Victoria y desde esta posición ser luz a las naciones y sal de la tierra.
El monte ha sido y será el pan y el agua diario que alimenta nuestra vida, saciando nuestra hambre y sed de justicia, demostrando a este mundo perdido en delitos y pecados, que por medio de las buenas obras, las cuales Dios ha preparado desde antes; para que anduviésemos en ellas, y así los hombres glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos (Juan 5:16). Y poniendo también como base Efesios 2:8, "porque por gracias sois salvos por medio la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios".
Base doctrinal: Evangelio de Mateo capítulos 5-6-7. Denominado el Sermón del Monte.
Versos claves: Evangelio de Mateo capítulo 5: 1-12
v.1 - Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos.
v.2 - Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:
v.3 - Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
v.4 - Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
v.5 - Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
v.6 - Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
v.7 - Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzaran misericordia.
v.8 - Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
v.9 - Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
v.10 - Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es
el reino de los cielos.
v.11 - Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase
de mal contra vosotros, mintiendo.
v.12- Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así
persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros.
Estos preceptos han sido y serán como ancla segura y firme para el alma, (Hebreos 6:19), y como lámpara a los pies y lumbrera a su camino, (Salmo119:105), a todo aquel que los recibe y los pone por obra.
BIENVENIDO AL MONTE SANTO